CONVIERTE TUS PENSAMIENTOS EN SUEÑOS PARA ALCANZAR EL FUTURO

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CONVIERTE TUS PENSAMIENTOS EN SUEÑOS PARA ALCANZAR EL FUTURO

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Ser un soñador es mantener vigentes la razones para vivir. Soñar despierto es una práctica común en el ser humano, pero la mayoría no somos conscie

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Ser un soñador es mantener vigentes la razones para vivir.

Soñar despierto es una práctica común en el ser humano, pero la mayoría no somos conscientes de su importancia y cuando nos damos cuenta de que se trata de una forma de empezar a hacer realidad nuestros deseos, el optimismo se despierta y éste nos hace trabajar a nuestro favor para alcanzar un mejor futuro.

Cuando hablamos de nuestros sueños, normalmente pensamos en lo que pudimos haber soñado esa misma noche, hay quienes lo recuerdan, pero muchos no; sin embargo, los verdaderos sueños son los que construimos con nuestra imaginación, lo que queremos ser, hacer o conseguir, eso es en lo que soñamos.

Hablar de soñar despierto es como una ilusión, es como pensar en fantasías, como construir castillos en el aire, pero esos, precisamente esos son los verdaderos sueños, lo que deben importarnos, los que debemos perseguir y por los que debemos luchar.

Los sueños de una persona, parecen, muchas veces inalcanzables, pero eso depende de nosotros mismos y cuando nos damos cuenta de que soñar es una forma de empezar a realizar nuestros pensamientos, nuestros anhelos y nuestros afanes, lo mejor es dejar volar la imaginación, para tratar de conseguirlos.

Para algunos es perder el tiempo, pero si nos ponemos a pensar en que se trata de nuestros propios objetivos, lo importante es comenzar a buscar la forma de conseguirlos, de hacerlos realidad y para ello lo más recomendable es soñar de acuerdo con nuestras propias condiciones, sin perder de vista las circunstancias en que vivimos y que las metas pueden ser ambiciosas, pero deben ser alcanzables y muy reales.

Cuando nos sentimos solos, olvidados, sin esperanzas o deprimidos, los especialistas en psicología, recomiendan comenzar a soñar, retomar nuestros afanes, impulsar nuestra imaginación, nuestros deseos, dar rienda suelta a nuestros pensamientos para que, una vez definido un sueño, se pongan las manos a la obra.

La idea es aclarar qué tipo de sueño queremos construir, porque todo es producto de nuestra imaginación, pero la vida es eso, el cumplimiento de nuestros deseos, porque para hacer realidad un sueño lo primero que debemos hacer es visualizarlo, cómo lo queremos, cuándo lo vamos a conseguir y hasta dónde podemos llegar.

Hay que aprender la diferencia entre el sueño diurno, que es en el que se da de forma controlada y en el que creamos nosotros mismos, pero hay otro que es el que aparece cuando la mente empieza a divagar de manera involuntaria y es el que llega mucho más lejos y no siempre es inalcanzable.

El sueño controlado nos permite construir nuestra propia historia, establecer escenarios de cómo queremos las cosas y para qué, en ellos casi siempre nosotros mismos somos los protagonistas, los beneficiarios y los grandes ejecutores y de esa manera hacemos lo que nos apetece, como lo soñamos, precisamente; se trata de sueños que llegan a la mente en el momento en que queremos y llegan hasta donde tenemos la seguridad de que podemos hacerlos realidad.

El otro sueño, es más bien un ensueño, una consecución de pensamientos encaminados hacia un objetivo con mucho idealismo, una divagación que surge de manera espontánea.

Muchos de esos pensamientos no tienen conexión, pero vienen a la mente de manera libre. Los expertos lo consideran como una serie de ideas que vienen de un estado semiinconsciente, fluyen inesperadamente y muchas veces nos traen soluciones e ideas que dan sentido a nuestra vida.

Es importante soñar, aprender a hacerlo, controlada o de manera semiinconsciente, para dar sentido a la vida, para fijar objetivos o metas, para alcanzar lo que hemos querido, lo que hemos soñado y hacer de nuestro paso por la vida una gran experiencia de la existencia humana.