CALORES DE MUERTE

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Persiste la onda de calor sobre gran parte de la República Mexicana, reportó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y está provocando molestias a lo

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Persiste la onda de calor sobre gran parte de la República Mexicana, reportó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y está provocando molestias a los más abochornados, quienes no han dudado en echar mano al abanico o recurrir al aire acondicionado o ventilador para bajar su calentura.

La Ciudad de México vive la época de temperaturas ambientales más elevadas por las condiciones meteorológicas de vientos muy débiles, mucha insolación, cielo despejado, lo que provoca riesgos a la salud de las personas vulnerables como son los menores de edad y los adultos mayores, quienes están en riesgo de sufrir un golpe de calor.

Una crisis de este tipo, es cuando los sistemas naturales de regulación de la temperatura de una persona no son suficientes para mantener entre los 36.3 y los 37.1 gradoscentígrados al cuerpo y por las condiciones ambientales la temperatura del paciente aumenta de manera descontrolada.

Los síntomas son, entre otros, somnolencia, piel roja y seca, dificultad respiratoria, pulso débil, sed intensa, dolor de cabeza, vómitos y pérdida de conocimiento.

Se recomienda evitar las bebidas gaseosas azucaradas, debido a que éstas provocan una mayor deshidratación. Apenas el 12 de marzo pasado, la Ciudad de México registró en el Observatorio Tacubaya la temperatura más alta de la historia, con 30.4 grados centígrados, después de 42 años, pues desde el 12 de marzo de 1977, el récord estaba en 30.3 grados.

En caso de sospecha de golpe de calor, a la espera de que acudan los servicios médicos, hay que acostar a la persona con los pies elevados, cerca de un lugar fresco y ventilado, aflojarle la ropa, darle de beber agua si presenta buen nivel de conciencia y no vomita a tragos pequeños y de forma lenta, ponerle paños o sabanas mojadas en agua fría alrededor del cuerpo.

Para evitar llegar a esta situación es recomendable beber mucha agua, aunque no se tenga sed; evitar salir a la calle en las horas de más calor y vestirse con colores claros; llevar la cabeza cubierta; evitar el ejercicio físico en las horas centrales del día al aire libre; comer ligero para evitar digestiones pesadas y alimentos con mucha agua; evitar el alcohol que facilita la deshidratación y no ducharse con agua muy fría porque después de ducharnos se produce una vasoconstricción sanguínea y después una vasodilatación, lo que produce una mayor sensación de calor.